La verdad es que pocos conocemos sobre las comunidades marginadas de nuestro Estado, ¿en dónde se ubican?, ¿cuáles son las carencias que sufren los habitantes?, y mucho menos pensamos que una pequeña localidad a tan solo 40 minutos de nuestra ciudad pareciese estar tan lejana a esta.
Así es la historia de San José Xacxamayo, una comunidad que gracias a su ubicación geográfica pertenece a la Ciudad de Puebla, pero que se encuentra más ajena a todas aquellas comodidades con las que vivimos los citadinos a las que nos hemos acostumbrado tanto que no logramos percibir su importancia, como lo es el simple hecho de tener agua potable, alumbrado público, transporte, vías rápidas de comunicación, internet, etc. En Xacxamayo no existe ninguna de éstas, el camino para llegar ahí es sinuoso, todo una aventura digna de contar, es necesario llegar a la Laguna de Valsequillo para tomar una panga que anima a bajarte del automóvil y observar por escasos 2 minutos el paisaje que se vislumbra, del otro lado una calle pavimentada nos espera para continuar el camino, por más de 10 minutos la carretera se encuentra estable, después el pasaje se convierte en terracería; piedras, tierra, montañas secas con pocos árboles verdes y arbustos, del lado derecho las montañas se tupen de largos sembradíos de maíz y de lado contrario los de palma verde forman parte de la vista.
Al llegar a Xacxamayo las carencias son más que evidentes, un pequeño en edad escolar se encuentra cuidando borregos a las 9 am, un hombre va de salida dispuesto a tomar el camino a pie, casas de adobe, techos de lamina, una iglesia pequeña construyen a la comunidad junto con los 800 habitantes; más a lo lejos se percibe una construcción que asemeja a una escuela, en cuanto más te acercas logras percibir la alegría de los niños que toman clases en las instalaciones.
Jóvenes universitarios de diferentes instituciones académicas de Puebla se dan cita en Xacxamayo todos los viernes a las 9:00 de la mañana sin falta para comenzar sus labores impartiendo clases de nivel básico y medio superior, es impresionante como de inmediato salta a la vista el compromiso mutuo que se ha gestado ahí, tanto de los jóvenes universitarios como de los alumnos de la Primaria Carmen Serdán. Es trascendental resaltar que sin este compromiso el objetivo principal de la Fundación sería imposible de alcanzar, la educación de calidad es la pieza fundamental para la transformación, es por esta razón que el trabajo de los servidores sociales es de suma importancia, es el pilar para seguir construyendo vías sustentables para el desarrollo económico y social de Xacxamayo.
El estar ahí es toda una experiencia para aquellos que se encuentran realmente dispuestos a trabajar por esta causa, el convertirse de estudiante a maestro implica ser un rol a seguir para los niños, que se traduce en una vivencia catalizadora para nuestros jóvenes de servicio social. El simple hecho de escuchar en ellos el gusto por compartir el conocimiento, las ganas de ayudar, el sentirse útiles para México es el mejor aliento para continuar planteándonos metas que cuenten con su constante participación.
“La responsabilidad, compromiso y puntualidad. Todos los días antes de ir al servicio social me despierto a las 6:30 am (tengo que dormir temprano para no llegar cansada). Puedo decir que siento un compromiso con alumnos de la comunidad.”
“En general creo que la intención que se tienen en conjunto con ITESM y la Fundación ¿Sabías que…? es un gran avance en cuanto a proyectos, ya que permite a los alumnos conocer y darse cuenta de la realidad que se viven en comunidades que no se encuentran muy alejadas de nuestra realidad.”
“Creo que el servicio social comunitario que estoy realizando es y será parte importante de mi formación como persona y como profesional. He tenido contacto con una parte de mi país muy ajena a mi realidad, debo decir la verdad ¡Lo he disfrutado tanto! Siento que hago algo trascendente.”
“Te sensibiliza más como persona. Te muestra la realidad de tu país y te hace querer ser mejor.”
Jóvenes Universitarios de Servicio Social
Poniendo en perspectiva estos comentarios, sí estas son las experiencias positivas por parte de los jóvenes universitarios, ahora imaginemos cual será el impacto para los pequeños y jóvenes alumnos de la comunidad, evidentemente que es aún mayor. Desde que empezó el proyecto de la fundación lo que se ha logrado es imponente, la educación en Xacxamayo ha ido de menos a más, todo gracias al bien logrado trabajo en equipo; siempre teniendo en mente que realmente podemos ser la diferencia, aunque sea una localidad pequeña con pocos habitantes, los logros no se miden por cantidad si no por la calidad de las acciones, lo bien hecho perdura y deja huella.
El preocuparnos por mejorar las condiciones de vida de otro, romper con los estigmas sociales, ir más allá de la esfera urbana, palmar otras realidades ajenas a la nuestra, y convertir las intenciones en acciones positivas, no es una tarea fácil y tampoco es imposible, es cuestión de abrir los ojos y hacernos participes como agentes de cambio de la problemática que atrasa a nuestro país, la educación de CALIDAD es y será la herramienta para la transformación.
Por: Yoshi Arámburo

es muy cierto existen tantas comunidades como Xacxamayo, que en ocasiones uno se siente impotente para hacer algo que bueno que existan fundaciones como ¿ SABIAS QUE..? felicidades por esa labor
Muchas felicidades por éste gran esfuerzo!
Yo ayudaré a difundir su labor para que cada vez sean más personas las que trabajen en favor de nuestro país.
Cuenten conmigo!, enviaré mis datos por correo.
Deseo contagiarme de gente positiva, proactiva y que finalmente esté dando resultados con lo que hace.
Un abrazo